sábado, 25 de febrero de 2012

Física en pijama

¿Es la física filosofía? ¿o será al revés? De todos modos todo ésto va un poco de lo mismo: todo esta relacionado, no se pueden aislar las realidades concretas. Aún así, existen ciertos conceptos físicos que asustan  cuando en vez de átomos u orbitales hablamos de relaciones entre personas.

Las dudas de Heisenberg


Física : El principio de incertidumbre establece que no se puede conocer simultáneamente la posición y la velocidad (u otras magnitudes) de una partícula. Heisenberg establecía que cuando se trata de medir una determinada magnitud, ésta u otra se altera con lo que conocer ambas simultáneamente es imposible. Más adelante Heisenberg (alemán de Wurzburgo, igual que Nowitzki) durante la segunda guerra mundial estuvo inmerso en el desarrollo nazi de la bomba, cosa que no consiguió, siendo aun objeto de controversia si no quiso o no pudo. Por supuesto, ganó en nobel en 1932.

Vida diaria: Una determinada realidad no se puede conocer en un determinado momento. Cuando estudias algo, lo cambias. ¿Porque? porque las realidades absolutas no existen, solo existe aquello que percibes y lo que percibes, a medida que lo piensas o analizas, va cambiando. ¡Que tio el Heisenberg! fijó los límites del conocimiento humano. La verdad no existe solo existe aquello que percibimos y ni siquiera somos capaces de identificarlo en un momento concreto.

El gato de Schrodinger


Física: Se introduce en una caja un gato y un veneno que tiene una probabilidad del 50 % de liberarse en una hora. Al cabo de una hora, el gato tiene un 50 % de posibilidades de estar vivo o muerto. La única manera de saberlo es abrir la caja pero, ¿y si no la abrimos? pues la mecánica cuántica establece que el gato está vivo y muerto a la vez. Schrodinger, vienés, premio nobel de física hizo un pequeño libro que se titulaba ¿Que es la vida? ni mas ni menos.


Vida diaria: Piensátelo dos veces antes de abrir cualquier caja. Si no sabes si ella te quiere, lo que dice nuestro amigo vienes es que te quiere y no te quiere a la vez. Los sentimientos están guardados en cajas sin cerradura, la única manera de desentrañarlos sería destrozar el recipiente... ¡No lo hagas!, las cosas son y no son a la vez, es complicado. La única caja que podemos abrir es la nuestra, hagámoslo y mostremos nuestro corazón a la gente que queremos.


Entropía y desorden


Física: Entropía es la cantidad de energía que no puede convertirse en trabajo. Ésta cantidad, según establece la segunda ley de la termodinámica, es infinitamente creciente e irreversible. Cuando se convierte energía de un tipo en otro tipo, una parte irremediablemente se pierde, se convierte en entropía. A medida que se van produciendo transformaciones, la entropía siempre crece y llegará un momento que colapsará el universo, sumido en el desorden más absoluto.

Vida diaria: Cualquier cambio produce perdidas y para que no se produzcan debe introducirse energía externa (que se consume). A medida que vayamos consumiendo petroleo o alimentos, esa energía inútil crecerá, contribuyendo al fin del universo. Si lo que consumimos son personas, lo mismo. Ya que esto se acaba y es irremediable, seamos conscientes de lo fugaces que somos, de como la energía se nos va poquito a poco entre los dedos, convirtiéndose en algo absolutamente inservible. Aun así, siempre hay dos cosas que podemos hacer: no consumir en exceso y no aprovecharse de las personas. Ésto es irreversible pero podemos hacer que vaya más despacio.




Prometo seguir con otros conceptos físicos que, por otro lado, me apasionan, pero antes una reflexión: si uno observa desde lejos la historia de la física, es un camino continuo desde un determinismo claro hacia la duda y la concentración de conceptos. Newton, Galileo, Copérnico, Kepler y otros establecieron leyes hasta el siglo XVIII en las cuales todo era predecible y las diversas magnitudes eran entes diferentes y medibles con precisión absoluta. Las leyes enunciadas por esos monstruos precisamente trataban de como predecir una magnitud en función de otras: La fuerza en función de la aceleración, la posición de un planeta en función del tiempo, la masa en función de la reacción química que la genera etc...

A medida que pasaron los siglos, la electricidad y el magnetismo pasaron a ser lo mismo, la materia y la energía pasaron a ser entidades intercambiables y se empezó a hablar de las realidades en términos probabilísticos, que no absolutos. Todo está relacionado con todo. La realidad es una que alberga todo y no se pueden estudiar los conceptos que la componen por separado. La única excepción: La velocidad de la luz, lo único absoluto que hay en el universo. El resto de las cosas no existen por separado y no se pueden analizar de ese modo.

En el trayecto vital de una persona pasa algo parecido: Cuando se es joven uno se cree Dios, capaz de conocer las realidades que nos rodean. A medida que vamos topando con gente diversa, las verdades se difuminan y la realidad (que ya es solo una) aparece como lejos e inalcanzable. Es un proceso natural que va unido a la recepción de información multiple y del que solamente se sale desde la imbecilidad: no aprendiendo. Por todo ello, huye de aquellos que estén en posesión de la verdad, que nunca duden ni pregunten, porque normalmente son imbéciles.

"Concede a tu espíritu el hábito de la duda, y a tu corazón, el de la tolerancia". Georg Chistoph Lichtenberg. Escritor y científico alemán.

Desde Budapest, donde según he dicho, estoy y no estoy a la vez.







miércoles, 15 de febrero de 2012

Cariño.com o como sobrevivir a la era de las etiquetas.

Elaborar un currículum me parece una tarea trascendente: consiste en poner una etiqueta en tu persona y venderte. Para colmo cualquier manual dice que un currículum debe tener como mucho dos hojas... ¿Como condensar las capacidades de una persona en tan poco espacio?. Esa etiqueta que te has colocado te va a perseguir toda tu vida y, posiblemente, salvo datos objetivos, deberás luchar contra ella en algún momento de tu vida. ¿Os imagináis a un becario de recursos humanos o de una empresa de selección de personal pasando hojas y viendo fotos sonrientes, descartando y clasificando en carpetas? Esto debe ser como hacer la compra por internet donde te toca decidir entre dos marcas de yogures o si compro o no el tercer paquete de café que, por cierto, está en oferta.

El tema posiblemente no sea tan importante ya que al fin y al cabo consiste en elegir entre personas para desempeñar una determinada función dentro de un proceso que, por lo general, incluye un montón de gente capacitada a priori. El ámbito de la etiqueta que uno se coloca es el laboral así que, de todos modos, no debe interferir en nuestra vida emocional.

Sin embargo, y añadido a lo anterior, vivimos un proceso de simplificación similar al descrito en lo relativo a los afectos. Un perfil de facebook se parece cada día más a una etiqueta con la cual cada persona viaja, con unos gustos musicales, personales y hobbies, una situación sentimental y geográfica. La sociedad es cada vez más artificialmente sencilla, donde algun gurú en algun despacho dice las palabras mágicas: "Hagámoslo sencillo, para que la gente lo entienda". El camino dificultoso sería que las cosas fueran explicadas en todo su esplendor y complejidad y que aquel que lo deseara, se aproximara lo máximo posible, hasta entender. El camino fácil, el de la sociedad de hoy, es poner etiquetas a las cosas, simplificando, allanando el camino que de tal manera que de un vistazo uno se haga una idea. Lo malo es que siempre que se comprime una idea, se pierde información. Y cuando se comprime una persona, cuando se etiqueta, se pierde información. La gente es compleja y cambiante y etiquetar es un riesgo crucial ya que nos impedirá disfrutar de los matices, de la lentitud. Descartaremos en base a un aspecto (nimio), pasando quizás por alto, cualidades que nos enriquecerían.

"Para que la gente lo entienda, para que la gente me entienda". Deberiamos hablar de "para que la gente me acepte, para poder ser consumido". La era del marketing y de los bórregos, del juego del miedo y el consumo, del culto al cuerpo. Si no eres guapo, no te ligarás a la chica, si no estudias, no serás nada en la vida. Si no te casas, serás un desgraciado y morirás solo y deprimido. Por todo ello, si eres un desastre (y aunque casi nadie lo es, muchos piensan que lo son), por lo menos haz un ejercicio de marketing y ponte etiquetas que te hagan apetecible. Médico, 36 años, 1.80, 74 kilos, atlético, me gustan los animales de compañía y la gastronomía oriental. Empresaria, rubia, 1,69, 57 kilos, silueta deportiva, practico jogging y me encanta el cine en V.O. Luego en algún lugar del mundo habrá alguien que ojeará tu perfil y tabulará si consumirte o no, calculando si quiere que su chute de cariño necesario, su droga vital, esta semana se lo inyectes tú. Estamos consumiendo personas igual que calorías o ropa. Está pasando aquí y ahora.

La esencia de la sociedad de hoy en día es competir y consumir. Así, los estados consumen empresas, las empresas consumen trabajadores y los trabajadores consumen productos. Se crea la necesidad y se ofrece el antídoto. Aplicado a la economía el resultado es la asfixia de las clases medias y bajas que se exprimen para pagar todo lo que compran. Aplicado a las relaciones personales, es la falta de templanza, la velocidad excesiva y la sacralización de ciertos tipos de relaciones en prejuicio de otras. Es la clasificación de la gente entre la que "me sirve" y la que "no me sirve". Es la ausencia de cariño y de segundas oportunidades. Es la avocación a la depresión.

Por todo ello, sigo más que nunca creyendo que debemos ralentizar nuestra vida y decrecer en nuestro estado de animo, ser mas moderados. Disfrutar de la soledad y del silencio, pero también de las conversaciones relajadas y de la espera. Parece que hoy en día todo es urgente y realmente, si lo pensamos, nada lo es. Live quietly, lasai bizi, vive tranquilo...




Escrito a cuatro manos desde un rincón del mundo repleto de jacintos

miércoles, 8 de febrero de 2012

Gestionando empresas, gestionando personas

El sueldo medio de los altos directivos de telefónica es 103 veces mayor que el sueldo medio de la plantilla, 2,73 millones de euros contra 26.000.

http://graficos.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/mercados-y-bolsas/diferencia-de-sueldo-entre-las-cupulas-del-ibex-35-y-sus-plantillas_ELZiwC9dkTfocYnxSzWWU3/

Es un caso extremo dentro de las empresas del IBEX pero, ojo, se comparan dos medias, tampoco se están comparando el mayor sueldo con el menor.

¿Realmente un alto directivo aporta el valor a la empresa de manera proporcional a su sueldo?. O, planteándolo de otra manera, ¿si intercambiaramos al consejero delegado con un carretillero (v.g.), ¿en cuanto se vería afectado el rendimiento de la empresa?. Y añado, ¿y si al carretillero le formaramos con un M.B.A. y le dotáramos de un cierto currículum?.  Lo que quiero decir es que existe una oligarquía que se está forrando sin merecerlo, que está íntimamente unida al sistema y que va a defender su posición con uñas y dientes. A lo único que debemos aferrarnos es a no convertirnos en tontos útiles, en no acabar defendiéndolos sin querer, haciéndonos parte de un sistema que se perpetúa.

Además, las veces (pocas) que he tenido acceso a este tipo de altos directivos, o gente que gana una pasta en general, he constatado que en ningún caso se trata de personas especialmente brillantes y no son especialmente buenos gestores ni negociadores. ¿Cuales han sido sus argumentos para ganar lo que ganan? Pues sobre todo la ambición y la capacidad de trabajo, ademas de la proveniencia social y, en algún caso, la voluntad de emprender. Y en algún caso una chispa de suerte. No detecto como virtudes comunes la brillantez y la inteligencia, ni la claridad en la exposición, ni mucho menos la genialidad ni la creatividad. Estas características cotizan a la baja.

Un motivo fundamental de este análisis que hago (y que está basado en mi humilde y corta percepción y, seguramente, está repleto de excepciones) es el adoctrinamiento que se hace en los M.B.A. respecto a la economia de mercado, evaluación de costes y gestión de la empresa. También por supuesto en la sacralización del resultado económico frente a otras variables. Hoy en día el que aspire a ser algo en una empresa o se sube al carro (bien montado, importado de USA) de los MBA o que se vaya olvidando. Allí le engrasarán con los conceptos dominantes en el sistema de hoy. Durante un tiempo tuve tentaciones de meterme en un curso de estos para aspirar a ganar más dinero, pero lo he desechado: seguiré un poco más nadando contracorriente.

De todos modos, en mi trabajo me toca decidir cosas a diario y gestionar personas y medios, tareas que intento desempeñar de la mejor manera posible y adecuada a mis principios. Si encontrara formación que se adecuara a los mismos, lo haría encantado, pero hoy por hoy, estos Másters que cuestan decenas de miles de euros van en dirección contraria. La idea es sacar directivos como churros, perfectamente adiestrados y predecibles.

En mi día a día, algunas de las ideas que intento aplicar son:

  • Intenta mejorar la vida de tus compañeros de trabajo, de tus subordinados, no achuchando excesivamente e intentando comprender, racionalizando horarios, escuchando y siendo cercano, y de tus jefes, hablándoles con claridad e intentando comprenderles. 

  • Las personas hacen lo que hacen, siempre, por algo. Siempre hay un motivo para que alguien de un paso en alguna dirección. Cuando encuentres errores o trabajos mal realizados, intenta saber porqué el resultado ha sido ese. Normalmente, existen causas justificadas y por ahí debe encauzarse la solución y la prevención de errores futuros. Hay que empatizar con las personas, tratar de entender porqué se hacen las cosas. Como, además, yo lo delego todo, es muy importante transmitir que se actúe en conciencia y que cualquiera tiene derecho a equivocarse. Y poner la cara cuando las cosas vengan mal dadas (y que tu equipo sepa que eso va a pasar).

  • Decide rápido y dejándote llevar por las emociones y la intuición. Se gana tiempo y se acierta de manera similar. No digo que las cosas no se analicen, ahí si se puede "perder" tiempo, en el análisis, pero, una vez analizado el problema, decide ya, no lo aparques. Una toma de decisiones rápida libera trabajo a tu equipo y les permite avanzar, ademas de generar confianza en que se resolverá aquello que pudieran plantear. Los bloqueos normalmente provienen de una excesiva dilación en la toma de decisiones, normalmente en un determinado escalón y siempre en el mismo. Ah!, y, por cierto, ante la duda en la toma de decisiones, ponte siempre del lado del más débil.

  • Identifica el objetivo de las actuaciones o de los informes y no lo desvíes nunca. Si algo tiene que quedar bien, el objetivo no es que salga barato, por ejemplo. Si algo tiene que estar ya, pues debería aceptarse que no vaya encuadernado sino con una grapa.

  • Fomenta la creatividad entre tus compañeros y en ti mismo. Esto se puede hacer (o intentar) de una manera sencilla: Cuando alguien te diga que algo se hace como se hace porque siempre se ha hecho así, ¡no le hagas caso!, vete al origen y trata de hacerlo de manera diferente.


Realmente lo único a lo que aspiro en la vida es a que la gente sea cariñosa conmigo y a tener, cuando lo necesite, un cierto colchón social. En el trabajo debemos intentar que se noten nuestros principios y no perder el decoro ni la honestidad por ganar dinero. El día que en un MBA se enseñe esto, allí estaré. Hasta entonces, sigo pensando en África.

miércoles, 18 de enero de 2012

Política de garrafón y un abrazo enorme

A finales del año pasado (el día 30 de diciembre) el nuevo Presidente del Gobierno nos subió los impuestos, desdiciéndose de lo que había mantenido tan solo un mes y medio antes, en campaña electoral. Poco después, en una rueda de prensa, se preguntaba de manera retórica ¿Que le gustaría hacer o cree que debe hacer con los impuestos? y se contestaba, categóricamente: "Bajarlos". ¿En que mundo vivimos que todo un presidente del gobierno recién elegido por mayoría absoluta no puede hacer aquello en lo que cree?. O es eso o miente, éstas dos opciones solamente quedan. Y puede que mienta, ya que, como menciono un poquito más arriba, lo hizo mirándonos a los ojos cuando en noviembre dijo que no subiría el I.R.P.F.

Es más de lo mismo, el mediocre Zapatero sableó a los empleados públicos y subió el IVA diciendo que lo hacía a su pesar y el supuestamente brillante Rajoy lo ha repetido, rebanando el sueldo a las clases medias a la vez que decía no le gustaría tener que hacer lo que hace. Mismos perros, distintos collares. ¿Quien manda aquí?

Ha muerto Manuel Fraga Iribarne que ha sido, a los ojos de todo dios, un demócrata del copón, el padre de la constitución, elemento esencial del sistema plebiscitario actual, amigo de sus amigos, buen padre etc etc.... Por suerte o por desgracia todos tenemos un pasado y éste fascista (o al menos ex fascista) firmó personalmente sentencias de muerte y, entre otras decisiones brillantes e indoloras, ordenó desalojar la iglesia de San Francisco de Asis en Vitoria, repleta de huelguistas, en 1976, causando cinco muertos. Todos somos complejos y tenemos un bagaje, con infortunios y con aciertos, siempre imborrable, pero tratar de compararle con Gandhi o con Churchill, como han hecho los comeculos de su partido como Gallardón, es claramente excesivo.

El asunto donde quiero llegar es que realmente, una vez muerto, ya da igual, pero algunos nos seguimos preguntando si merecemos la sociedad en la que vivimos, en la cual un país que se partió por la mitad permitió que aquellos vencedores que mataron y torturaron a la otra mitad se integraran, una vez terminada la dictadura,  en la sociedad y en la política, corriendo un tupido velo a su pasado. La otra parte era igual de mala pero como perdedora purgó sus pecados en el paredón o en el exilio. Es una gran diferencia, unos pagan por lo que hicieron, otros no.

Esta sociedad que tenemos ha permitido a una generación de fascistas, correligionarios de Mussolini en sus días, fundar partidos y ganarse la vida sin rendir cuentas ante la justicia. Muchos de ellos tienen delitos de sangre. Para colmo aquellos que les aceptan y votan, cuando no jalean, enarbolan la bandera de la justicia a la hora de, por ejemplo, dirimir los derechos de los presos de ETA ante una eventual paz duradera. Ellos mismos (o sus padres) disfrutaron de la amnistía y del perdón. Somos unos hipócritas y nos permitimos hablar con libertad y superioridad moral de las dictaduras sudamericanas, de Pinochet, de Trujillo, de Videla, abyectos dictadores, mataniños sangrientos, y no somos capaces de mirarnos el ombligo y de honrar a nuestros propios muertos y juzgar (al menos moralmente) a nuestros propios asesinos..

Y mientras tanto, al otro lado del mundo, el PSOE sigue sin ideología. ¿Cuando se darán cuenta que su merecidísimo batacazo electoral se debió a que abandonaron los ideales que predicaban?. Los actuales dirigentes del PSOE están demostrando su mediocridad con su abundante autocomplacencia, lloriqueando por las esquinas la mala suerte que han tenido y lo imposible que lo tenían por causa de la crisis. En esta vida no es importante lo rápido que se camina sino el rumbo que se lleva. Y no hay nada tan triste y mezquino, señor Rubalcaba, como morder la mano que te ha dado de comer.

Por otro lado y por último ayer escuché en primera persona una historia absolutamente angustiosa, un drama personal intenso que demuestra la valía de la persona que me lo contó. La entereza y el aplomo que demostró al narrar su vida me hacen sentirme mas insignificante y peor persona, abrumado, pero a la vez, contento de poder escucharlo, entendiendo ese hecho como indicador de estar saliendo del agujero y alegre por poder ver a través de sus ojos .Por respeto no entraré en detalles pero creedme, sois mucho más afortunados de lo que pensáis, no tenéis, por lo general, derecho a quejaros de la vida que llevais y habéis llevado. Un fuerte abrazo caro amici, ahora que por fin se van las nubes.


miércoles, 11 de enero de 2012

El recorrido vital de Meadow Soprano

Correr contra el viento o nadar contra corriente es tremendamente dificultoso y pesado, sobre todo cuando no existe recompensa alguna al acabar el trayecto. En esas condiciones hacerlo toda la vida supone un reto casi imposible de cumplir. En cierto modo todos acabamos siendo lo que se supone que debemos ser, por mucho que a veces parezcamos perdidos, rebeldes o aves nocturnas.

Meadow Soprano es la hija mayor de Tony Soprano, jefe (boss) de la mafia de New Jersey en la mejor serie de la TV de la historia (en mi modesto entender). Su recorrido vital, alo largo de 7 temporadas, es el de una adolescente que saca buenas notas pero que también prueba las drogas de diseño, consume alcohol y frecuenta malas compañías. Durante su plenitud, estudia en la Universidad de Columbia, en Nueva York y por su vida se van sucediendo hombres de distinta calaña, un afroamericano descendiente de judíos, un narcotraficante de orígenes italianos y un californiano que estudia para dentista. Todos ellos son muy atractivos, casi tanto como ella. No duda en enamorarse y mantiene relaciones sexuales con todos ellos. Se aficiona al cine de autor y vive en un cuchitril en Nueva York. A medida que va madurando tantea estudiar medicina pero al final acaba decantándose por la carrera de derecho. Sus ideas respecto a los derechos civiles son claras: es una activista pro y, por ello, práctica el derecho civil en un suburbio, en Harlem, en unas prácticas no retribuidas.

En un cierto momento de su vida la distancia con los orígenes opulentos, republicanos y católicos de su familia parece insalvable. Es una votante demócrata, activista de los derechos civiles, que trabaja en una asociación con los mas desfavorecidos y las minorias y de carácter bohemio. Sin embargo, poco a poco, (y todo ésto narrado con sutileza y esplendor), ella va volviendo a sus orígenes, comienza a salir con un italo americano, hijo de un mafioso compañero de su padre (Patrick Parisi) y, tras estudiar derecho, comienza a trabajar en un bufete (¡Bienvenida al crimen de guante blanco!, la proclaman el día de su incorporación). Las contradicciones de índole moral que le provocaban los oscuros quehaceres  de su familia y de su padre, van desapareciendo poco a poco. Los convencionalismos van apareciendo en su vida y se convierte exactamente en lo que se que se suponía que tenía que ser: una bella mujer italiana que acepta la familia, casada con un italiano de una familia conocida, entregada a su hogar y de valores católicos. Una mujer que coge el dinero y no pregunta por su procedencia, un ladrillo mas en el muro, que diría Roger Waters.

Dentro de una serie tan fantástica y tan compleja, el recorrido vital de Meadow es un tema lateral (incluso secundario respecto a su hermano Anthony) pero es de una fuerza narrativa y complejidad brutal.

El trayecto vital de cada uno tiene pequeñas curvas y altibajos pero, normalmente, la dirección final en términos de creencias, valores o afectos suele ser una y predeterminada, con nula posibilidad de ser cambiada. La vida y lo que somos son unas cuantas decisiones y sus consecuencias y el rumbo de aquéllas siempre es el mismo: convertirnos en aquello para lo que fuimos diseñados. No es que no crea en la libertad, es que creo sencillamente que ni siquiera somos conscientes de nosotros mismos. Por eso, siempre debemos apoyar a quien piensa diferente y al que se empeña en caminar contra el viento por fuerte que sople y nunca envolvernos en la muchedumbre y en el pensamiento común para aplastar al raro. Porque un día quizás el raro seas tú.

martes, 3 de enero de 2012

2012, energía e ilusión

Energía: Es algo sumamente necesario y que, según grandes físicos, ni se crea ni se destruye: simplemente se transforma.

Ilusión: Lo mismo pero al revés, ¿Porqué no? que sea algo que nunca se transforme, que solamente se cree y se destruya, a medida que vamos alcanzando objetivos.

Proponte solamente dos o tres objetivos para el año que viene y no seas maximalista, confórmate con cosas que puedas alcanzar, con esfuerzo, claro está, pero que puedas alcanzar. Allá van los míos. Esto es evidente que no es un alarde de originalidad, pero proponerse cosas de vez en cuando está bien.

Propósito 1:

Seguir sin fumar. Los beneficios son claros, aquí dejo un enlace sobre los beneficios que conlleva ser un exfumador en función del tiempo que hace que se dejo el hábito.

http://whyquit.com/whyquit/A_Benefits_Time_Table.html

Este propósito lo calificaría de fácil, ya que a día de hoy son ya 7 meses y medio "SIN" pero claro, si recaigo, sería un fracaso brutal.

Propósito 2:

Mejorar a mi entorno. Ayudar a la gente que me es cercana, a los que enfermaron durante el año 2011 y a aquellos sumidos en depresiones o batallas personales. Nunca con dogmatismos, actuando más con sabiduría que con justicia, diciendo no aquello piensas (al menos no siempre) sino aquello que más ayude. Mostrando cercanía y empatía, tejiendo la soledad con hilo fino. El cariño que podemos dar es infinito y cada vez que no lo damos es una oportunidad perdida.

Como yo soy mis películas, allá va la entrada de "El día de la marmota", la mejor comedia de los 90 y un canto a la mejora personal, a los valores humanos. La canción, además, es pura alegría.

http://www.youtube.com/watch?v=n6FWRxv5ZjE

Este propósito es difícil ya que las personas somos únicas y nos gusta envolvernos en un manto muy muy grueso ante las adversidades.

Propósito 3:

Conocer gentes y países. Aparte de mi compromiso con Senegal, el cual está contribuyendo a mi estabilidad de una manera notable, me gustaría moverme a Uganda o algún país de África del sur. Ya veremos. Lo de conocer gentes lo veo más asequible, simplemente hay que hacer un pequeño esfuerzo al principio, mantener los ojos abiertos y ser infinitamente tolerante.


Huyamos de los destructores de ilusión y desconfiemos de los creadores de energía.

"Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga." Mahatma Gandhi








martes, 13 de diciembre de 2011

De bancos malos y tontos útiles

La vida continua y tenemos lo que nos merecemos. No recuerdo en que momento empezamos a tragarnos todo lo que nos dicen sin el menor sentido crítico, en que momento asumimos las realidades que ahora son dogmas, en que momento empezamos a digerir el pensamiento único.

He estado investigando una idea que va camino de convertirse en realidad en breve, a medida que se van oyendo declaraciones de futuros presuntos gobernantes, la creación de un "banco malo" para sanear la banca tradicional. Básicamente la idea consiste en la creación de una sociedad bancaria a la que se transfieren todos los activos depreciados o insolventes desde los bancos "normales", por ejemplo un solar en los Monegros que se compró a un millón de euros y a día de hoy vale 100.000. El truco del almendruco es que, lógicamente se transfiere al precio que el banco apuntó que valía en su momento, que puede ser el millón citado o superior. ¿Que pasa con la diferencia?, la pagamos entre todos a escote. ¿Que pasa con el banco normal?, no pierde un duro, reparte dividendos, bonus etc... y, como ya está saneado, se supone, se lía a dar créditos a todo dios. Y digo se supone, porque estos serán lo que sean pero no idiotas y harán con su dinero, lo que más les rente. Si es dar créditos lo harán pero si no lo es, no la harán.

La idea sería similar a crear una empresa "mala" donde meter a los 100 trabajadores más vagos, nocivos e incompetentes de las 300 mayores empresas del país. Además se pagaría por su fichaje como si fueran futbolistas. Podemos hacer lo que queramos pero parecería ilógico que a esa nueva empresa (Inutiles S.A. por ejemplo, con 30.000 trabajadores) se le exija que sea eficiente y gane dinero. También valdría el símil de un equipo de fútbol donde meteríamos a los dos futbolistas más vagos, borrachos y malos de cada uno de los equipos de primera división. Podemos hacerlo, insisto, pero no parecería lógico exigirle que entre en UEFA o que sea rentable.

La pregunta obligada es: ¿Porque el pensamiento dominante conduce a socializar (asumir a escote entre todos) las perdidas de las entidades financieras?. La única respuesta lógica que veo es que perro no muerde a perro. Al fin y al cabo se está salvando por el poder político la gestión que hicieron los gestores que ellos pusieron. Eso supone siempre una salida más honrosa, desde su podrido punto de vista, que el dar explicaciones.

Por otro lado aun peor que las ideas de la clase dominante es la conversión en tontos útiles de una mayoría de la sociedad que ya no es que no proteste, que no lo hace, sino que defiende las teorías que el poder propuso. La ausencia de información veraz y el bombardeo desde distintos ángulos de una realidad deformada por los intereses va calando en las personas que, de repente y sin saberlo se ponen al servicio del poder abyecto. Allá van unas cuantas ideas, a modo de ejemplo:

  • Las cajas de ahorros no deben quebrar, sería catastrófico, limitaría el crédito y destruiría capital.
  • La inversión en infraestructuras es un motor de la economía en tiempos de crisis.
  • No pertenecer al euro sería un desastre para la economía.
  • Las bolsas son un termómetro de la economía
  • La liquidez bancaria es fundamental para el funcionamiento del sistema económico.
Cuando hablo de la conversión de gente normalmente razonable en tontos útiles me refiero a que quizás alguna de las cosas que comento son verdad. pero tan solo quizás. No defendamos lo que nos cuentan, informémonos y seamos muy críticos y escépticos.

Por último, recuerdos a dos personajes que ilustran lo que estoy hablando. Uno es Iñaki Urdangarín, del cual se sabía de sobra que era un trepa y que aprovechó su condición de consorte para posicionarse en el mundo empresarial. Insisto en que se sabía, que nadie se lleve a engaño, no nos creamos la indignación del rey porque si no hizo nada, que apechugue ahora con las consecuencias. Pido, por otro lado, conocer el patrimonio del colega Iñaki y su mujer ahora y antes de casarse. Más que pedirlo, lo exijo. 

El otro es el indultado banquero Alfredo Sáez, indultado por un presidente socialista a los días de celebrarse elecciones de manera, para mi, absolutamente escandalosa. Cuando alguien me pregunte porque estoy tan desencantado del sistema, contestaré contando la historia del presidente presuntamente socialista que dejó de serlo para entregarse en brazos de los poderes económicos, que olvidó sus ideales, si algún día los tuvo, y practicó políticas opuestas a las que teóricamente defendió, de manera errática y persistente, pero sin convicción. Contaré, asimismo, que una vez que destrozó su partido, antes de irse, hizo un último favor al sistema que le amamantaba y absolvió a un banquero que tiene un sueldo de 10 millones de euros anuales. Siempre me quedará África.