sábado, 1 de junio de 2013

El otro Iniesta





P. Dicen que el saber no ocupa lugar.

R. Falso. Si te tiras cuatro horas estudiando, te ha ocupado lugar y tiempo. Y el tiempo es sitio. Hasta los griegos lo sabían: el conocimiento objetivo no vale demasiado. Hay que tener un conocimiento más intuitivo.

En la vida conoces gente que irremediablemente catalogas, etiquetas. Cuando, en el devenir vital, topas con alguien diferente, te paras y te dejas sorprender. Diferente es, por ejemplo, Jorge Valdano. Diferente es, asimismo, Vargas Llosa. Y sobre todo, a mis ojos, siempre fue el mas diferente de todos, Roberto Iniesta (Plasencia, 1962), el genial artífice de Extremoduro. Para muestra, la cita que encabeza la entrada.

Cuando uno escucha Extremoduro, la voz rota de Robe, se siente evocado. Detrás de un aspecto canalla y golpes rítmicos de guitarra, siente el poder de la poesía, siente que las palabras se van juntando, que van formando un todo que se impone sobre las partes. Robe siempre cantó al amor (y al desamor, su parte más inspiradora) y a las drogas, desgarrando el alma, devorando el micrófono. Su carrera, en la cual fue cambiando constantemente de compañeros de grupo, fue la de un trovador que en siete años publicó 6 discos fundamentales en la reciente historia del rock de este país. Sobre todo, "Rock Transgresivo" (1989) y "Somos unos animales" (1991) eran la evolución positiva y mejorada del rock duro de los 80, de grupos como Eskorbuto o Cicatriz. Los punkies también se enamoran. Aquellos fueron años de carretera obligada. Robe siempre se consideró un letrista y en cuanto pudo se dedicó a ello, menos conciertos, más composición, colaboraciones y libros. Sus influencias ACDC, Antonio Machado, Miguel Hernández. Los amigos molan, pero componer, lo hago solo.

Después de Agila (1996), dos joyas, "Canciones prohibidas" (1998) y "Yo, minoría absoluta" (2002) y cinco años de silencio. Robe siempre hizo lo que le dio la gana y dicen que fueron cinco años de neblina ocasionada por las drogas, por el Pais Vasco, dicen. Hacer lo que le dio la gana le supuso que le declararan persona non grata en Plasencia, donde solamente ha dado dos conciertos desde 1990. Su relación con su Extremadura natal ha sido siempre tormentosa, trufada de declaraciones sobre el nulo porvenir (a su juicio) de la región coronadas por la mítica canción "Extremaydura". El alma libre chocó con unos dirigentes regionales populistas y engordados que le consideraron una lacra: Nada mas lejos de la realidad: Hay que ser muy patriota para criticar de manera dura y desnuda los lugares que se aman, aunque le pese a Rodriguez Ibarra, que le vetó y le ha dedicado cartas abiertas.

Roberto Iniesta, Robe, es un poeta que no ha hecho más que escribir sobre lo que rodea, la calle, las drogas y el amor. Nunca ha renegado de si mismo y ha hecho del desprecio ajeno, un éxito masivo. Trata el amor de manera desnuda ("Quemando sus recuerdos") y directa, no hablando de flores ni primaveras, sino de sentimientos y dolor. En 2008 publica el magistral "La ley Innata" y en 2011 "Material defectuoso". El creador evoluciona, tangos y codas flamencas, estructuras diferentes.

Si hubiera nacido en los suburbios de Londres, sería un dios, al nivel de Sid Vicious (que no le alcanza en talento), Roger Daltrey o los hermanos Gallaguer. Aquí, le queremos pero no le ensalzamos, sabemos de él pero no es una estrella. Robe estaba predestinado a morir joven y ya tiene más de 50. Un canalla que compone como un ángel, que toma drogas como otros marisco, que escribe, que piensa y que emociona.

En este erial de país que tenemos, en este sálvese quien pueda, el recuerdo de los genios diferentes debe mostrarnos el camino. Aunque sé que para ti ya es tarde, no cambies, Robe.

"Desde que tu no me quieres, yo quiero a los animales... Y al animal que más quiero es al buitre carroñero"



jueves, 2 de mayo de 2013

El cisne y las cerezas

Venga, despeguemos...

Era un ángel de mirada ciertamente inclinada y sonrisa de baquelita y marfil. En los quehaceres diarios, cuidaba bien de su manada, con movimientos sigilosos y tímidos. ¿En que momento aquel pato pardusco tomó conciencia de si mismo y decidió emprender el vuelo?.

Nunca. Simplemente un día salió de la enfangada laguna y corrió como si le llevara el viento.

Aquel ave fucsia era pura energía cuando, torciendo un poco el cuello, se elevaba sobre la marisma. Acelerando era fugaz, frenando un poco torpe; mientras tanto, tras su paso, iba cambiando la vida de los que le rodeaban sin apenas darse cuenta. Un cisne nunca podrá sonreír pero raramente detectarás la tristeza en sus ojos opuestos. La melancolía y el miedo sí, pero nunca una brizna de aflicción.

Corre, tórtola, corre, aunque a ti lo que realmente siempre te gustó es volar grandes distancias sin gran esfuerzo.

Y sin mirar hacia atras, un día cruzó el charco y conoció montañas con formas de castillo medieval y se quedó atónita. La primera vez que se ve un volcán jamas se olvida. Y decidió viajar allí donde desollaban las tortugas, donde se apareaban las ballenas, y donde morían los gladiadores. Miró las infinitas praderas verdes, los pedregales marrones más agrestes y las construcciones más filmadas. Torres, arboles, leones, lenguas prehistóricas. Y sobre todo, otros animales, otros seres, otras formas de comer, de reir, de cuidar a los hijos, de rumiar las heridas, de degustar un helado. Agitando sus alas, se volvió voraz por el conocimiento. Y más allá, de manera decidida, convirtió el esfuerzo en sabor, y el sueño en hedonismo, para seguir irguiendo el cuello cada vez que aterrizaba, apartando el cansancio.

Un buen día se detuvo bajo un cerezo maduro. Picoteando su fruto, miró hacia atrás y vio que el mundo, otrora un lugar pequeño, era su mundo y que las sonrisas que regaló, le eran devueltas. La manada que antes cuidaba y que vio, asustada, como emprendió el viaje, ahora era su colchón, su consorte. No es que hubiera un lugar donde se sintiera cómodo, es que era él, aquel chorlito que apenas veía, el lugar donde el resto se acomodaba. Y entonces, tras una pausa, por fin, sonrió y se dejó llevar.

El camino es el destino final.



Con P de pato, con C de Cisne.








domingo, 21 de abril de 2013

Cuentos de Abril

Tras dormir debajo de una ligera manta, muy bien, tras el pesado viaje del día anterior, decidí levantarme tarde y no desayunar. Una vez despertada entre el silencio, tan solo iba a beber un té verde mientras observaba la intensidad azul del Océano Atlántico. Coloqué un cojín en el asiento bajo de mimbre de la esquina y me acoplé, levemente recostada. Acerqué la mesilla oscura del otro lado de la cama para dejar la taza y abrí la puerta de la terraza para escuchar el repetido rugido de las olas.

Cuando los posos se quedaron secos me vestí con una falda amarilla y negra y aquella camisa verde que me regalaron hace años y me dirigí a la calle. Caminé tranquilamente por las calles de arena hasta la casa de mi amiga, la que se vino desde nuestra aldea hace años siguiendo a su marido, donde comimos arroz con pescado. A pesar de no tener ganas, una vez comidos, nos echamos una pequeña siesta. Por la tarde estuvimos hablando, jugué un rato con sus hijos y, después de un buen rato, cuando se aplacaba el calor, me dirigí al mercado a comprar un poco de gel y una bolsa de cayena que me había pedido mi madre. Estando en el mercado me detuve en un puesto pequeño, regentado por un anciano, que vendía bisutería de colores. Tras comentar lo divino y lo humano y, a pesar de no comprar nada, tomamos un té, tranquilamente, y proseguí mi camino. Era la primera vez que salía de mi aldea y las distancias me parecían enormes. Dudé tanto en aceptar la invitación que todo tenía un aire de irrealidad.

Llegué a la casa de mi anfitrión, cené un poco de arroz con salsa de cacahuete y me senté, otra vez, delante del mar de Mbour, ya con un poncho sobre los hombros para abrigarme. Comprobé que no tenía llamadas en el móvil y esperé a que llegara el sueño. Ya en la cama, relajada, me pregunte a mi misma: ¿Que voy a hacer mañana?

Me llamo Aminata, tengo 30 años hoy es el primer día de mi vida que me lo pregunto.

Dedicado a todas las mujeres africanas que nunca tienen tiempo.

jueves, 18 de abril de 2013

18 unidades de tiempo en Dindefelo

Estoy de vuelta, yo mismo, pero de manera mejor (Moi meme, mais reussi) **

Por cuarta vez he pasado tiempo en Dindefelo, a los pies del plateau que supone frontera entre Senegal y Guinea Conakry. Esta vez han sido 18 días, más tiempo, mayor intensidad. He conocido aldeas remotas y miradores de cuento del siglo XVIII. Pero sobre todo, he conocido gente. La realidad permanece, los primates cambiamos.

Debemos ser conscientes de que los adelantos tecnológicos que nos rodean nos han permitido, básicamente,  disponer de tiempo. Una mujer africana con una lavadora, un lavavajillas, un grifo con agua corriente, luz eléctrica, una cocina y utensilios de peluquería dispondría de 6 horas diarias extra. Éstos son conceptos básicos de los que disponemos en nuestro mal llamado primer mundo y no entro a valorar otros adelantos, como la industrialización. ¿En que emplearían ese tiempo? ¿En que empleamos nosotros ese tiempo? ¿Realmente importa? Siempre que vuelvo de África traigo la maleta con más preguntas que respuestas.El camino es tortuoso y el objetivo es difuso pero, a los lados del sendero, veo luces, veo estrellas. Han sido 18 días fantásticos en Dindefelo (25 en Senegal), sin Internet, sin comida rápida, sin noticias de España, sin la crisis, sin Whatsapp, sin tiendas, sin cafeterías... Todo se ama y todo se echa de menos pero el tiempo pasa y pasa de la misma manera.

Los ritmos en esa esquina de Senegal, son bajos, achicharrados quizás por el calor. Normalmente me despierto con la llamada a la oración de las 5 y media de la mañana que viene sucedida por la impronta del gallo de Ahmmadou, mi anfitrión. Tras desayunar, con total tranquilidad, voy haciendo lo que toque en el día (reuniones, visita a proyectos, turismo), ocupando la mañana. Tras la comida (siempre arroz con alguna salsa, cacahuete, Jako) siesta y visita a la cascada. por la tarde cerveza y un bocadillo de huevo o tortilla 8o cous cous alguna vez). Y siempre compañía. Solamente eso. Nada más que eso. Nada menos que eso. Desintoxicación física y espiritual, siempre con el horizonte de Yakaar Africa y los proyectos pero aprovechando el tiempo para salirme de la espiral de imbecilidad y ausencia de valores de España y de los españoles.

Vamos reentrando poco a poco y marcando el horizonte.

** François Mauriac, cuando le preguntaron que le gustaría haber sido contestó ésto, algo así como: Yo mismo, pero de manera excelente.




lunes, 11 de marzo de 2013

Humo

6 meses y pico sin escribir... nueva casa (en Donosti, en Amara), libertad de hipoteca y similares inquietudes.

La casa es realmente pequeña, acogedora vista con mis buenos ojos. La cocina es suficiente, una mesa redonda, horno y lavavajillas. El baño extraño, triangular con una bañera-jacuzzi haciendo esquina y techo abuhardillado. La estancia principal es rectangular. Al fondo la cama (mi cama), más cerca y un armario mediante, el sofá la tele y resto de elementos de ocio. Y pegado a la cocina una terraza diminuta donde, sentado en un taburete de madera, apuro mis detestados y amados cigarrillos.

Vuelta a empezar, a matarme poco a poco ingiriendo nicotina y alquitrán. Fueron buenos tiempos los 15 o 16 meses sin humo, seguidos de una transición con picadura para volver. Me odio por no haberlo hecho durar, por tontear con la muerte, por saciarme sin mirar más allá. Consumido, ceniza y humo.

La rutina es la misma, conducir, hablar por teléfono, todo, otra vez, con una mano. Como si fuera manco. No le basta con carcomerte los pulmones, con dejarte la garganta como lija, también te deja sin un brazo, sin una mano, dedicada a sostener entre el indice y el corazón el cigarrillo.

Ha vuelto la tos seca, el picor matutino de garganta. Ha vuelto la ansiedad, el detener una película a la mitad y el frío de la calle. Soy un ser débil pero, en mi esencia, busco pequeñas fortalezas, intento rehacerme y lo volveré a hacer. Me despediré para siempre de ti, Chesterfield, que siempre ocupas mi bolsillo, mi papelera y mi vida. Poco a poco, convertiré esta recaída en un diente de sierra.

Humo, en sentido figurado, también puede considerarse la información poco fundada, las medias verdades. En ese sentido, vivimos una época de humo que se difumina cuyo problema es que, detrás de ese humo, no está el cielo azul ni un árbol, solamente más humo.

El país está absolutamente destrozado. Se considera una buena noticia que los profesionales (aptos) de este país, emigren. Se considera un éxito, su éxito, obviando que es (y fue) la única salida, no una opción. Oigo y oigo a los políticos y me siento maltratado. Siento mi inteligencia arrastrada por el fango y mi criterio barrido. Se creen que nos engañan pero se equivocan: Nos creemos sus mentiras no porque seamos imbéciles, sino porque no nos queda más remedio. El camino (mi camino) es la vida, mis amigos, mi familia, Cardiff, Senegal. Tomarme una cerveza helada y ver The Wire. Planificar un viaje, llorar con los míos. Compro vuestro humo porque no me queda más remedio y porque me importa un bledo. No os voté y no os votaré. Ni el PP (corrupto hasta la médula, mentiroso y abyecto), ni el PSOE (también corrupto, inútil y sin ideología) mereceréis mi reconocimiento en los sufragios.

Ejemplos de venta de humo son:

  • Pensar que Luis Bárcenas miente y nunca hubo sobres en el PP (como nos dicen, aunque las pruebas son auténticas).
  • Pensar que la situación va a mejorar por el camino de destruir los servicios públicos (lo que nos dicen de recortar en pos del déficit)
  • Pensar que las cifras de déficit público y resto de parámetros cocinados que nos dan son verdad (como nos dicen, aunque no cuadren)
  • Pensar que otro partido haría diferente (como sugiere el PSOE, que lo hizo hasta peor).
  • Pensar que mandan los que parece que mandan (como pone la ley: la gran estafa, Botín y compañía manejan, el resto obedecen)


No soporto a los políticos de este país, opacos e imbéciles, mentirosos compulsivos, prevaricadores. El abismo está cada vez más cerca. Los valores se destruyen y la sociedad camina hacia un solar sin sanidad digna, sin clase media, sin educación. Estamos asistiendo a la desaparición de la clase media, al nacimiento de una sociedad de castas, donde los políticos y resto de representantes del sistema (como los sindicatos) deciden diciendo que lo hacen en aras del pueblo pero solamente pensando en ellos mismos, sin ningún tipo de vocación, sin nada más (ni nada menos) en el horizonte que sus propios intereses. Para muestra:


  • Se indulta por doquier a quien le sale en gana, banqueros etc..., eliminando, de facto, el poder judicial.
  • Manejan la policía con criterios políticos.
  • Se colocan ex políticos como churros, aparte de familiares y partidarios. Cada vez más, sin tapujos. Los maridos de Cospedal y Saénz de Santamaria, los últimos. Ésto es corrupción. Por supuesto, no legislan sobre este asunto, faltaría más.
  • Se respetan en las decisiones que les afectan pero se fagocitan en las que afectan a la ciudadanía. Para el pueblo un rasero, para ellos otro.



El humo invade mi vida. Por último os dejo un enlace de gente que intenta decir la verdad o, al menos, su verdad.

http://www.colectivoburbuja.org

Un saludo amigos lectores.


viernes, 3 de agosto de 2012

Recuerdos olímpicos (Atletismo)

Ya llevamos una semana de Juegos Olímpicos, el lugar donde se distinguen los grandes atletas de los campeones y los campeones de los mitos. Mi primer recuerdo es de la olimpiada de Seúl, cuando descalificaron a Ben Johnson tras ganar el oro de 100 m. a Carl Lewis y batir el Récord Mundial dejándose llevar en los últimos metros.

Aparte de otras historias increíbles e inolvidables como la final de baloncesto de Pekín (con el mejor equipo americano posible sufriendo ante España) o Van den Hoogenband, el holandés volador, el pecho plano, repitiendo oro en la prueba reina en Atenas, los 100 m libres, para mi, los JJOO son, básicamente, Atletismo. Y hoy empieza lo bueno.

Algunos recuerdos imborrables

10.000 m. Sidney 2000. El sprint más agónico de la historia. Haile Gebreselassie era el vigente campeón y el rey del fondo. Por delante, y a falta de una vuelta, sufrió un brutal ataque de un atleta fantástico, el keniano Paul Tergat, que le iba a llevar a conocer sus límites en una recta final que se hizo interminable. Los dos habían sido récord mundial, aunque el vigente era Gebreselassie. El diminuto etíope de sonrisa radiante le ganaría por solamente 8 centésimas. Más adelante, Tergat batiría el record del mundo de Maratón y Gebreselassie, lesiones aparte, vería como su compatriota Kenenisa Bekele le desvancaba. Sin embargo ambos se llevaron al límite en esta formidable carrera



200 m. Atlanta 1996. El expreso de Waco. En el año 96 el récord del mundo de los 200 m. lo ostentaba un italiano, Pietro Mennea, con 19,72, en México DF en 1979. Un mes antes, Michael Johnson, Tejano, de Waco, lo rebajó 6 centésimas, hasta 19,66. Pero este atleta de morfología extraña, tren superior desarrollado, piernas cortas, pasos cortos, había dejado la traca final para el 1 de agosto en Atlanta. Otros días había corrido, ese día, simplemente, explotó. Rebajó el récord hasta 19,32, un mordisco brutal. Solamente el mito Usain Bolt y su previsible sucesor, Yohann Blake, han rebasado esas cifras hasta la fecha, una década larga más tarde. Para colmo su carrera no eran los 200, sino los 400 m donde también ganaría el oro en Atlanta, repetiría metal en Sidney y, aún, ostenta el récord mundial (43,18 Sevilla, 1999)


Javalina. Sidney 2000. Jan Zelezny. Los lanzamientos en España son los hermanos pobres, con apenas seguimiento mediatico. Por ende, los lanzadores, como el leones Manolo Martínez o el canario Mario Pestano, son un rara avis, una especie de librepensadores que entrenan solos y luchan contra gigantes. Ésto no es así en otros países lados. En Finlandia la javalina es es el deporte nacional. Asimismo, Rusia y Noruega siempre han contado con excelentes lanzadores. Pero ninguno tan bueno como el mítico checo Jan Zelezny que, en Sidney, conseguía su tercer oro consecutivo. Algo alucinante, solamente a la altura del lanzador Al Oerter, Carl Lewis, en salto de longitud y Saneyev, el triplista ruso..

Maraton. Atenas 2004. Vanderlei de Lima. El maratón por aquel entonces estaba abierto a atletas no africanos, más preocupados por la pista y las jugosas sumas que recibían en los mítines. El atletismo en Kenia y Etiopía es un modo de vida, no una afición. En Atenas Vanderlei de Lima, brasileño, de Paraná, cara de habitante de fabela, lideraba la carrera con 25 segundos de ventaja en el km 35, en los momentos que los maratonianos definen como "el muro", allí donde ni se acelera ni se frena, simplemente se va. Un impresentable vestido de irlandés le asaltó y al final quedó tercero. El deporte pocas veces fue tan cruel con alguien. Ganó Baldini, un formidable italiano que, sin embargo, no lo merecía. Y el lo sabía.



100 m y 200 m. Pekin 2008. Usain Bolt. Llegaba como el tercero en discordia tras el plusmarquista mundial Asafa Powell, de Jamaica, y el americano Tyson Gay. Estos dos monstruos que, en otros momentos, hubieran sido grandes campeones iban a ver como un chaval de 22 años que apenas exhibía musculatura y que no paraba de hacer el tonto cada vez que una cámara le enfocaba, les iba a relegar al olvido. 2 victorias aplastantes y dos récords mundiales (el de 100 m. dejándose llevar). Había nacido una leyenda que, dos años después, en los mundiales de Berlín, repetiría récords y victorias. Los que entienden de ésto le auguran, además, un 400 terrible, pudiendo bajar de 43 segundos.



Un abrazo compañeros





martes, 17 de julio de 2012

Marianito y ZP, ¿Quien da más?

Amigos: Los retornos de Senegal me resultan duros por varios motivos, pero sobre todo por mi repulsión al sistema que tenemos en este querido país que tan mal nos trata. Cuando vuelvo de África añoro aún más la vida tranquila, el contacto con la gente y la ausencia de contacto con el estado. Esto último es contradictorio, ya que dicha ausencia es un cáncer en Senegal (falta de educación decente, sanidad justita...) pero la excesiva presencia del estado y sus políticos en nuestro sistema me cuecen en nostalgia....

Un resumen rápido: Desde 2010 (2 años) se ha subido el IVA un 5 % (un 2 algunos artículos y hasta un 13 otros), se han congelado sueldos de manera general, se ha bajado el sueldo a los funcionarios un 12 % de media y en numerosas empresas se ha seguido la misma senda; Se ha subido el IRPF y se han congelado las pensiones; Ha aumentado el impuesto de sociedades; Se han reducido las prestaciones por desempleo y por dependencia; Cada vez hay más niños por aula y menos profesores, menos médicos y pacientes peor atendidos y las tasas universitarias son más caras. Despedir a alguien es más barato y, antes de un año, es gratis. Por el contrario blanquear dinero es avalado por el estado, previo pago de un cánon ridículo (el 10 %).

Entre otras, este somero resumen de penurias supone, al que menos, un empobrecimiento del 12 al 15 % (si contamos con una inflación del 4 % en este periodo) y, al que más, un largo periodo en el paro, volver a casa de sus padres y no volver a tomar un cubata o ir al cine en su puta vida.

¿A cambio de que? Básicamente, de salvar a algunos bancos y cajas de la quiebra. ? ¿Y de que nos sirve esto? pues alguien debería de una vez explicarnos porque puede quebrar un fabricante de automóviles, una envasadora de leche o una empresa constructora y no una caja. Recordemos que los depósitos están garantizados por ley hasta 100.000 euros por titular y entidad.

Renegué y sigo renegando del Partido Socialista. Se convirtió en un partido sin ideología, capaz de tomar las decisiones más duras para capas de la sociedad que se supone están en su ADN. Gente mediocre sin escrupulos ni formación como Pepe Blanco (forrado, con sus hijos yendo a un colegio elitista de Madrid y aspirando a dirigir alguna empresa), Trinidad Jiménez o Elena Salgado.

Por aquella época los votantes del PP estaban hinchados y, en parte, con razón. Con el PSOE autodestruído llega Mariano Rajoy y dice, al salir elegido, que no subirá el IVA y que bajará los impuestos. El resto ya lo conoceis. Mismos perros, distintos collares. Al mando gente con más estudios pero igual de inútiles e inexpertos como Dolores de Cospedal, Soraya Saez o Luis de Guindos (ínclito jefazo de Lehmann Brothers durante su caida, no olvidemos).

¿Que nos queda? Básicamente el derecho a la información y a no tragarnos lo que nos echen y el apoyo a aquellos colectivos más castigados. Defender la honradez, la compasión y la generosidad. Nos queda la solidaridad y el pataleo. Cada vez me siento más desplazado, menos fuerte...  En un país que mínimamente me ilusionara deberían pasar algunas cosas como:

- Se expropien las indemnizaciones de los altos directivos de las cajas quebradas, participadas y/o intervenidas, todas ellas de millones de euros.

- Se devuelva el dinero a los estafados por las preferentes y se juzgue a los perpetradores de la estafa.

- Alfredo Sáez (Consejero delegado del Santander) no sea indultado por un presidente saliente.

- Un banco con dinero público no pueda desahuciar a una familia que no puede pagar. No digo que dicha familia deje de pagar: digo que se le facilite el pago exactamente igual que al banco con sus acreedores: el rescate bancario va a tener un periodo de carencia de 10 años.

- El sueldo de un alto directivo de una caja intervenida o de una empresa pública no sea mayor de 100.000 euros. Por ejemplo, el presidente de Red Eléctrica (Ahora Folgado, antes Atienza, de Trespaderne por cierto) gana 800.000 euros al año y está puesto a dedo por el gobierno de turno.

- Si resulta que el Jefe de Estado ya no es capaz ni de ir a la final de la copa que lleva su cargo por nombre tras lesionarse matando elefantes y jodiendo con su amante alemana, que se le pueda echar y que no necesariamente herede sus privilegios su hijo.


- Simplemente las leyes que haya, se apliquen. O mejor: Que las leyes sean aplicables ya que ahora mismo las que hay no se entienden y los políticos hacen lo que les de la gana. 


Para los que aun tengan ganas de aprender y buscar opiniones independientes dejo un enlace a un blog decente sobre economía:

http://www.elblogsalmon.com/

Para los que, aun teniendo ganas de aprender o no, crean que la felicidad es un instante, dejo una canción de Radiohead




Ya veis, cada vez más indignado pero con menos energía, harto. Creo que nadie se merece lo que nos están haciendo y que se nos trate como imbéciles. Añoro el calor húmedo de Dindefelo, el tono pegadizo del Peul, la salsa de cacahuete y el español atascado de Ambrosio, mi amigo senegalés. Hoy por hoy, me siento fuera. Hasta luego.